El Gobierno se apoya en los Reyes en China para cazar inversores y tratar de reducir el crnico dficit comercial


En el puerto de Valencia, donde la naviera estatal china COSCO opera una terminal de contenedores, cada da atracan ms barcos con mviles, chips, juguetes, piezas de maquinaria y textiles procedentes del gigante asitico. En direccin contraria, los buques que parten hacia el puerto ms grande del mundo, el de Shanghai, van mucho ms ligeros, con contenedores cargados sobre todo de vino, aceite de oliva y productos derivados del cerdo. Esta imagen resume una historia que lleva dcadas escribindose: la del desequilibrio comercial entre Espaa y China. Una relacin cada da ms asimtrica que deja a nuestro pas en una posicin vulnerable en las cadenas globales principalmente porque, mientras Espaa exporta sobre todo productos de bajo valor aadido, importa de China cada vez ms tecnologa y manufacturas avanzadas.

Para que los barcos desde Valencia hasta Shanghai carguen con ms contenedores y que el dficit deje de ser crnico, el ministro de Economa, Carlos Cuerpo, propone un mayor equilibrio de la balanza comercial mediante unas relaciones ms honestas. En otras palabras, que Pekn abra sus puertas de la misma manera que Espaa lo hace con todo lo que viene de China.

«Tenemos todava una relacin muy asimtrica en el mbito comercial con un dficit de cerca de 40.000 millones. Nuestro objetico es reforzar la cooperacin en el mbito econmico y comercial para conseguir una relacin ms equilibrada. Buscamos aumentar la presencia de nuestras exportaciones y atraer inversiones a Espaa que supongan mayor valor aadido y que tiren de la cadena de produccin local, generen empleo y una transferencia tecnolgica a nuestras empresas», ha dicho este lunes Cuerpo desde el Hotel Meli de Chengdu, donde est acompaando a la comitiva que engorda el primer viaje de Estado de los Reyes a China, clave para estrechar ms las relaciones con la superpotencia.

La primera parada de Felipe VI y Doa Letizia ha sido una mega ciudad de ms de 20 millones de habitantes; uno de los msculos econmicos del oeste del pas asitico y famoso mundialmente por el picante de Sichuan, la provincia donde se encuentra, y la reserva de pandas gigantes ms grande del mundo.

La agenda oficial de los Reyes arranca el martes con un foro empresarial que contar con la presencia de las principales autoridades de Sichuan y de 400 empresas chinas espaolas. Estarn presentes destacados empresarios como el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; el presidente de la Cmara de Comercio de Espaa, Jos Luis Bonet; o Pan Jian, copresidente de CATL, uno de los lderes mundiales en fabricacin de bateras para vehculos elctricos, que abrir una planta en Zaragoza. «Tenemos que hacer el esfuerzo de seguir abriendo el mercado chino a otro tipo de productos en el que somos competitivos, como los bienes de equipo y el automvil», ha subrayado Cuerpo.

Relacin diplomtica estrecha

Empresarios espaoles asentados en China desde hace aos insisten en que ahora es el mejor momento posible para firmar beneficiosos acuerdos comerciales con las autoridades chinas y atraer inversores. Espaa nunca haba mantenido una relacin diplomtica tan estrecha, ni una comunicacin tan fluida, con los mandamases del gobernante Partido Comunista Chino (PCCh). En Pekn, durante el encuentro que se celebrar el mircoles entre el Rey y el presidente, Xi Jinping, se firmarn hasta nueve acuerdos en distintos campos, desde la agricultura hasta la cultura.

El Gobierno de Pedro Snchez, empujando ahora al Rey hacia China, contina acercndose al rgimen de Xi. El pasado abril, durante un viaje a Washington, el ministro Cuerpo defendi la creciente sintona con China como parte de una estrategia de diversificacin comercial y tecnolgica dentro de la Unin Europea, en un momento en que la administracin Trump presiona a sus aliados para que no se lancen a los brazos de Pekn.

«Desde una ptica poltica, esta tercera visita real recuerda a las dos anteriores como gesto de Espaa hacia China. La primera, en 1978, se produjo cuando China emprendi su reforma econmica y apertura al mundo. La segunda, en 1995, tuvo lugar despus de que Espaa decidiera mantener la Comisin Mixta para Asuntos Econmicos y los crditos al desarrollo con China tras la masacre de Tiananmen«, recuerda el economista Alberto Lebrn, del Instituto de Economa Poltica de la Universidad de Pekn, donde vive desde 2009.

«Esta tercera visita, bajo el contexto de confrontacin estratgica China-Estados Unidos, refirma el compromiso poltico que histricamente ha tenido Espaa con Pekn. Y supone, adems, afianzar la asociacin estratgica integral China-Espaa que ratific el ex presidente Jos Luis Rodrguez Zapatero en 2005. Es consistente, por tanto, con la poltica exterior espaola de seguir siendo el mejor amigo de China en Europa», sentencia Lebrn.

Una lluvia de inversiones hacia Espaa, sobre todo en proyectos de energa limpia, se dispar despus de que el Gobierno se abstuviera el ao pasado en la votacin de la UE sobre los aranceles a los coches elctricos chinos, aunque el contrataque de Pekn golpe directamente a Espaa. En septiembre, el Ministerio de Comercio chino aprob aranceles temporales de hasta un 62,4% a una serie productos derivados del porcino (excluyendo el jamn) en represalia por los aranceles europeos. «Queremos potenciar las ventas de porcino, donde un 20% del total del volumen de las exportaciones de este sector se dirigen a China», asegur el lunes el ministro Cuerpo.

Tras la entrada de China en la Organizacin Mundial del Comercio en 2001, el gigante asitico consolid su papel como la gran fbrica del mundo y Espaa, como buena parte de Europa, se benefici de los bajos costes y de la abundancia de productos, pero a un precio: un dficit comercial estructural. Aquel 2001, el dficit comercial de Espaa con China se situaba en 4.445 millones de euros. Casi un cuarto de siglo despus, en 2024, la diferencia entre exportaciones e importaciones ascenda hasta los 37.707 millones de euros. Los datos del primer semestre de 2025 apuntan a que el desequilibrio se mantiene (20.207 millones) pero por ahora representa un porcentaje menor que en aos anteriores.

«Analizando los datos de enero a septiembre, me llama la atencin que subieron un 3,2% nuestras exportaciones a China de productos farmacuticos. La biomedicina ser uno de los pocos sectores que ganarn protagonismo con el prximo plan quinquenal de Pekn. Esta industria puede reforzar la relacin comercial», seala el economista Lebrn. «Nuestras exportaciones de partes automovilsticos, sin embargo, acumulan una cada del 20% en los primeros nueve meses del ao».

Inversiones

Hay alrededor de 400 empresas espaolas implantadas en China y ms de 14.500 que exportan al pas asitico, mientras que las compaas chinas han duplicado su presencia en Espaa desde la pandemia, tambin con la llegada abundante de capital chino en forma de grandes proyectos energticos y de automocin. En 2024, las inversiones chinas se dispararon a un rcord de alrededor de 11.000 millones de euros, el doble del acumulado en los ocho aos anteriores.

«Lo que va bastante bien es nuestra exportacin de turismo a China. Segn Turespaa, los turistas chinos se gastaron 1.820 millones de euros en 2024. Interesante, en ese sentido, la apertura del nuevo consulado en Chengdu a lo que se suma el aumento de conexiones areas. Que la visita real tenga como primera parada esta ciudad tiene sentido, quizs, para potenciar uno de los sectores que s est funcionando», analiza Lebrn. «Pero es necesario liberalizar otras industrias en China y promover inversin china en Espaa que fomente tanto el empleo como las transferencias tecnolgicas. El equilibrio en los intercambios comerciales es fundamental para rebajar cualquier escenario de tensin arancelaria».





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