Puigdemont en su trampa: qu hace un seor de derechas como t en un sitio de izquierdas como este
Carles Puigdemont ha cado en su propia trampa. Su necesidad personal de una amnista ha terminado arrastrando a su partido y a lo que queda de lo que alguna vez fue el catalanismo conservador a una situacin crtica. Seguramente su plan era investir a Pedro Snchez para conseguir una amnista rpida, regresar a Espaa, recomponer sus fuerzas para recuperar terreno en Catalua y romper con Snchez cuando este proceso hubiera madurado y Junts estuviera listo para competir en las elecciones. Pero resulta que nada de esto ha ocurrido.
Lo que s ha ocurrido es un cambio crucial en la poltica y la sociedad espaolas, que es particularmente intenso en Catalua. All, el eje independentismo-constitucionalismo ha dejado paso a un debate muy polarizado en torno a la vivienda, la inmigracin y la inseguridad. Son los tres problemas que los catalanes sealan como principales, bastante por encima de la independencia o el autogobierno, segn los datos de la encuesta que Sigma Dos hizo en septiembre con motivo de la Diada.
Fue ese sondeo el que revel un dato que posteriores encuestas han confirmado: a Junts le haba surgido un rival en la derecha independentista. Un producto surgido del procs llamado Silvia Orriols, pero mucho ms apegado a los problemas actuales. Un movimiento trumpiano separatista, que habla ms de inmigracin y seguridad que de independencia, y que denuncia a diario que la antigua Convergncia es un partido vendido al Gobierno espaol.
Medicina propia en cantidades ingentes. Puigdemont, un dirigente que lleva ocho aos fuera de Espaa y que difcilmente puede calibrar bien estos cambios sociales y polticos, no slo no lo vio venir, sino que la explosin de Aliana Catalana le ha cogido con la peor de las compaas: una coalicin habitada por todos los partidos de extrema izquierda del pas, de Podemos a Bildu.
La situacin es desquiciante para Junts. Necesitado de endurecer el discurso contra la inmigracin en Catalua, resulta que en Madrid es socio del Gobierno que consider muy buena idea impulsar la entrada de medio milln de inmigrantes al ao sin ninguna poltica para gestionar su impacto social. Interpelado para aportar alternativas a la vivienda en Barcelona, es el aliado de aquellos que disearon las polticas de vivienda que se han aplicado sobre todo en Catalua, con nefastos resultados.
Es una trampa a la que es difcil escapar: endurecer tu discurso para competir por la derecha mientras apoyas a un Gobierno cada vez ms radicalizado hacia la izquierda. Y aunque Puigdemont consiguiera alguna de las cosas que viene exigiendo a Snchez desde hace dos aos, tampoco cambiara nada. El cataln en Europa, colocar un mosso junto un polica en cada puerto y aeropuerto cataln, o la propia amnista son temas de impacto muy limitado en el debate poltico actual.
Junts necesita hacer algo o que parezca que hace algo. Ha llegado a la conclusin de que seguir as es desaparecer. Hoy sabremos el qu. Las consultas asamblearias son lo que son, un instrumento populista para refrendar lo que manda el lder, ya sea investir a un presidente o aprobar una mudanza a Galapagar. El mismo Puigdemont es quien es gracias a una votacin asamblearia: aquella de la CUP en la Navidad de 2015 en la que primero empataron y luego decidieron echar a Artur Mas para elegir president a un desconocido alcalde de Gerona llamado Carles. Quizs, despus de todo, todo acaba donde empez.




