El auge de Vox acerca a Espaa a un escenario de pactos como el europeo
Desde hace meses, en la sede de la calle Bamb de Madrid observan cmo las encuestas dibujan a Vox una curva ascendente, situando la estimacin de voto a Santiago Abascal en cifras que rondan -o superan- su techo histrico. En las filas de la formacin reciben la tendencia con optimismo, pero sin dar la partida por ganada. Primero, porque insisten en desconfiar de los sondeos. Y, segundo, porque consideran que an pueden crecer ms. “Dadnos una mayora absoluta”, proclam el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, en un vdeo subido recientemente a sus redes. Ya lo dijo Abascal hace unos meses: su partido no aspira a “ser la muleta de nadie”, sino la “alternativa”, y en Vox confan en que esto ser una realidad en Espaa antes o despus. Confan porque observan cmo, en otros pases, ya ha sucedido.
El partido ve en Giorgia Meloni y Marine Le Pen, entre otros dirigentes europeos, el reflejo de lo que un da podra ser Abascal: el lder de la principal fuerza del pas. La ola de extrema derecha que se ha extendido por el continente en los ltimos aos hace pensar en Vox que, algn da, esta tambin llegar a Espaa. Aunque, por ahora, va con retraso.
Los ltimos sondeos sitan la intencin de voto al partido espaol en una horquilla entre el 15% y el 18%, igualando o superando su mejor resultado histrico -15,2% en las elecciones de noviembre de 2019-. Mientras, Fratelli d’Italia, el partido de Meloni, de quien Vox se dice “aliado”, aglutin en los ltimos comicios nacionales -en 2022- el 26% de los votos. Agrupacin Nacional, con Marine Le Pen, alcanz el ao pasado el 33% de los apoyos en las urnas francesas. El 20,8% de los alemanes que votaron el pasado febrero apostaron por la formacin de extrema derecha, la AfD de Alice Weidel, y el 22,6% de los portugueses respaldaron a Andr Ventura (Chega!) en los comicios celebrados en mayo de este ao. Y la lista sigue.
El resultado de estos porcentajes es que la extrema derecha ya es primera fuerza en muchos pases de Europa: en Francia e Italia, y tambin en Austria, Pases Bajos y Polonia. En Alemania ocupa la segunda posicin, como en la Repblica Checa, aunque ANO 2011 -la formacin de extrema derecha del pas- parte ahora como favorita de cara a las elecciones que se celebrarn a principios de octubre. En Portugal, Chega! se cae de los dos primeros puestos y es tercera fuerza, como Vox, pero Ventura aglutina un porcentaje de voto mayor al de Abascal y, en las ltimas elecciones, apenas un punto porcentual le separ del segundo partido del pas.
El resultado de todo ello es que la extrema derecha europea, en muchos casos, ya ha superado a los partidos tradicionales, tanto socialistas como conservadores. Y, as, es una fuerza de gobierno consolidada, habiendo llegado a pactos con otras formaciones para hacerse con el mando. En Italia, Meloni gobierna de la mano de Lega -de Matteo Salvini– y Forza Italia -fundada por Silvio Berlusconi-, ambas formaciones del espectro conservador. En Pases Bajos, la extrema derecha de Geert Wilders pact en 2024 con los partidos conservadores para la constitucin de un Ejecutivo, aunque el ultraderechista abandon la coalicin este ao por discrepancias en poltica migratoria -una situacin similar a la que llev a Vox a salir de los gobiernos autonmicos que comparta con el PP en el verano de 2024-.
En el lado opuesto, en algunos pases los partidos tradicionales han sellado una suerte de cordn sanitario para impedir que la extrema derecha llegue al poder, algo que los de Abascal insisten en que podra suceder en Espaa -pese a que el precedente en las autonomas indica lo contrario-. En Alemania, conservadores y socialdemcratas cerraron este ao un pacto para formar un gobierno de coalicin, dejando fuera a la AfD. En Polonia, el partido de extrema derecha logr que su candidato, Mateusz Morawiecki, fuera primer ministro entre 2017 y 2023, pero, tras los siguientes comicios, los partidos de la oposicin pactaron para sustituir a Morawiecki por Donald Tusk. Y, en Francia, Emmanuel Macron se ha mostrado en varias ocasiones reticente a negociar con Le Pen para nombrar a un primer ministro.
Los distintos escenarios que se han abierto en los pases europeos tras la irrupcin -con fuerza- de la extrema derecha sientan un precedente de lo que podra suceder en Espaa si Vox consolida su tendencia y alcanza a nivel nacional las cifras en que se mueven sus “aliados” del continente. Esto, sin embargo, an no ha ocurrido: el PP ha logrado, por ahora, contener el auge de la formacin a su derecha, evitando el sorpaso que s se ha dado en otros pases. Pero las encuestas apuntan a que, en prximos comicios, Vox podra aumentar su resultado y condicionar la presidencia del Gobierno.
En Vox, pblicamente, defienden que su meta es “ganar las elecciones”. Sin embargo, reconocen que este objetivo puede no ser viable a corto plazo y no cierran la puerta a pactar con el PP mirando a La Moncloa, sin precisar si su intencin sera integrarse en el Gobierno o apoyar una investidura de Alberto Nez Feijo desde fuera. “Veremos en qu posicin relativa estamos los partidos una vez los espaoles hablen”, se limit a decir Abascal en julio de este ao. El nico precedente, lo ocurrido en las comunidades autnomas, refleja que una coalicin de gobierno PP-Vox es posible, aunque los sondeos dejan constancia de que a los de Abascal les ha beneficiado estar fuera de los ejecutivos.
Feijo, por su parte, sell en su congreso de este verano su compromiso de no compartir el poder con Vox. “El nico gobierno en coalicin que ha habido hasta la fecha no ha funcionado y yo no quiero darle a mi pas los mismos espectculos que vemos cada martes en el Consejo de Ministros”, dijo el lder del PP, pero no cerr la puerta a pactar asuntos puntuales con la formacin de Abascal -incluso una posible investidura, siempre que Vox no entre en el gabinete-. El partido ms a la derecha del panorama poltico dice estar abierto a llegar a acuerdos, de distinta ndole, “con quien est dispuesto a que una parte de [su] programa se asuma”. Esto ya ocurri para conformar los gobiernos de coalicin en varias comunidades, y tambin sucedi despus para aprobar algunos presupuestos autonmicos.
Cunto del programa de Vox deba asumir el PP para alcanzar La Moncloa -si los resultados electorales se lo permiten- depender de los votos que aglutine cada partido, y de la “posicin relativa” en que queden. En Vox son optimistas en este sentido y sostienen que la ola de extrema derecha, que es una realidad en Europa desde hace unos aos, llegar a Espaa en el medio plazo, dndoles mejores resultados y mayor poder de negociacin.
Y, para sustentar esta creencia, miran, fundamentalmente, al voto joven. Segn el ltimo barmetro del CIS, Vox ya es la formacin ms votada por quienes tienen entre 18 y 34 aos, y tambin supera al PP en la franja de edad siguiente (de 35 a 44 aos). En estos colectivos, Abascal se mueve en cifras de apoyo que rondan el 19-20%, ms prximas a las que registran sus “aliados” europeos en el conjunto de la poblacin. De ah la confianza en el futuro.


