Una protesta estudiantil por la infrafinanciación de la universidad espera a Ayuso en Alcalá de Henares | Noticias de Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, asistirá a las 11.00 de este viernes al acto de inicio del curso académico 2025-2026 en las aulas de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), pese a que los estudiantes universitarios han convocado una manifestación para esa misma hora en protesta contra ella. Ayuso ha asegurado que irá “como siempre” y recordando “que la política no puede entrar en las aulas, en la universidad”.
La manifestación fue convocada por estudiantes afiliados al sindicato UGT en la plaza de San Diego, justo a las puertas de la UAH, para denunciar “la grave situación de infrafinanciación” de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Este centro de estudios se ha visto obligado a solicitar un préstamo de 34 millones de euros al Gobierno regional, que se lo concederá previsiblemente, pero que para los universitarios “no constituye una solución real, sino un parche que perpetúa el problema“. Según informan a través de un comunicado, el préstamo, lejos de reforzar la autonomía supone “una intervención” de la UCM, ya que consideran que las condiciones de la concesión “pueden derivar en una vigilancia y control indebidos por parte del Ejecutivo Regional”.
Ayuso, que se encontraba este jueves en Sevilla para recibir el Gran Premio de Honor Escaparate 2025, aseguró a la prensa pocos minutos antes de que comenzara el evento, que asistiría a la UAH este viernes pese a la protesta. “Iremos al inicio de curso, como siempre, con un bonito discurso, apelando a la calidad y a la libertad de la educación, deseando lo mejor para los universitarios madrileños, recordando que la política no puede entrar a las aulas, en la universidad”.
Esa última frase ha sido un mantra mil veces repetido en los últimos días por la presidenta y los portavoces del gobierno de Madrid, muy criticado desde que EL PAÍS reveló el miércoles que el ejecutivo estaba prohibiendo los símbolos de apoyo a Palestina frente a la invasión de Israel en los colegios públicos.
En paralelo, el pasado domingo tuvieron lugar en Madrid las protestas de ciudadanos en contra de la invasión israelí y de la participación del equipo Israel Premier-Tech, por las que hubo que suspender la parte final de la última etapa de La Vuelta a España. Ayuso desacreditó a los manifestantes y sus motivos, y aseguró luego que se trataba de un “boicot revolucionario del Gobierno” hacia la región, una estrategia que no es nueva para una Comunidad Autónoma que se mantiene en constante enfrentamiento con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. El choque sol ha subido de decibelios desde que este jueves la presidenta anunció que premiará a la organización de La Vuelta.
Protesta de 2023
En ese contexto llega ahora la cita de Alcalá de Henares. “La Universidad, la ciencia y la cultura tienen que quedarse al margen de la política, por lo menos de la doctrina ideológica“, recalcó Ayuso el jueves en Sevilla, donde la presidenta también dijo que asistiría a la UAH para defender un curso que es “maravilloso” porque “la cuna de Cervantes no merece otra cosa”.
Los estudiantes la recibirán entonces a las puertas de la universidad, con el objetivo de recordarle que la UCM no habría tenido que pedir el préstamo extraordinario si la Comunidad de Madrid dotara a las universidades públicas de mayor presupuesto. “La falta de financiación adecuada viene comprometiendo año tras año la estabilidad presupuestaria de los campus públicos de la región, que ha llevado a comenzar a aplicar recortes en algunos de ellos, generando un escenario insostenible para el conjunto de la comunidad universitaria”, argumentan los estudiantes en el comunicado.
En 2023, los estudiantes universitarios también protestaron contra Ayuso, pero en la Universidad Complutense. En ese caso, el motivo fue el reconocimiento de la presidenta como “alumna ilustre” del centro. La premiación fue un momento incómodo para la presidenta, cuando una estudiante que también había sido reconocida por su currículo se subió al estrado y renegó del galardón como forma de protesta por la presencia de la baronesa del PP. Mientras, a las afueras de la Facultad de Ciencias de la Información los estudiantes protestaban a gritos de “¡Fuera fascistas de la universidad!”.

